martes, 7 de julio de 2009

Hoja biográfica


Lic. Guido Fernández Saborío (1933-1997)

"El mejor director de un diario en la historia del país, escritor, editorialista, comentarista, de sólida cultura, aplicó importantes innovaciones en la prensa, ministro, diplomático, escritor, crítico de teatro, profesor universitario, exquisito conferenciante". (
Enrique Tovar Faja, "Periodistas de prestigio", Primera Plana, Colegio de Periodistas de Costa Rica, 19 de mayo de 2009).

Profesión
• Periodista: Jefe de Redacción del Diario de Costa Rica (1955-1958), Director de La Nación (1968-1980), Director del Noticiero Hoy Mismo (Canal 6, 1980-1983), Director de la revista centroamericana Panorama Internacional (1989-1991), Vicepresidente de Noticias
, Canal 7, y Director de Telenoticias (1994-1997).
• Licenciado en derecho de la Universidad de Costa Rica (1964) con estudios de posgrado en economía de la Universidad de California, Berkeley (1966).
• Profesor universitario: Apreciación de Teatro y Cine (Universidad de Costa Rica), Periodismo (UCR, Universidad Autónoma de Centroamérica, Universidad Internacional de La Florida – Florida International University).

Cargos desempeñados
• Jefe de Redacción, Diario de Costa Rica
(1955-1958)
• Secretario Ejecutivo, Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE) (1958-1965)
• Consejero Económico, Embajada de Costa Rica en Washington, D.C. (1967-1968)
• Director, La Nación (1968-1980)
• Presidente, Comisión de Libertad de Prensa e Información, Sociedad Interamericana de Prensa (1978).
• Director del Noticiero Hoy Mismo (Canal 6, 1980-1982)
• Durante la primera Administración Arias Sánchez (1986-1990), fue Ministro de Gobernación y Policía, Embajador de Costa Rica en Washington y Ministro de Información. Dos de sus libros --El primer domingo de febrero (1986) y El desafío de la paz en Centroamérica (1989)-- narran su participación de primera línea en la elección del Dr. Oscar Arias y el impulso del Plan de Paz para Centroamérica, que le valieron al Presidente un Nóbel de la Paz.
• Director de la revista centroamericana Panorama Internacional (1989-1991)
• Vicepresidente de Noticias del Canal 7, y director de Telenoticias (1994-1997)

Publicaciones
• Entre sus primeros escritos académicos están valoraciones críticas de la Alianza para el Progreso (ANFE, 1963) y la Integración Centroamericana (tesis de grado en Derecho, 1964, UCR).
Luego vinieron Los caminos del teatro en Costa Rica (EDUCA, 1977); El primer domingo de febrero: crónica interior de la elección de Oscar Arias (Editorial Costa Rica,1986); Libertad, camino entre riscos (Libro Libre, 1986); El desafío de la paz en Centroamérica (Editorial Costa Rica, 1989) y Agonía a la hora del cierre: el minuto de silencio que puede hacer cambiar al periodismo (México, Trillas, 1994).
Coautor de la biografía en inglés de doña Violeta Chamorro Barrios, presidenta de Nicaragua (Dreams of the Heart, editada por Simon and Schuster, 1996). Doña Violeta fue viuda de su gran amigo Pedro Joaquín Chamorro, mártir del periodismo latinoamericano.
Cientos de artículos en diarios nacionales y extranjeros.

Vida personal, social y cultural
• Hijo de Juan Bautista Fernández Quirós y Oscarina Saborío Rodríguez (dos hermanos: Juan Carlos y Cecilia), casado con Cecilia González Trejos y padre de cinco hijos (Álvaro, Lili, Carlos, Silvia y Ana). Sembrar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, decía, ¡y lo cumplió con creces!
• Atento escucha, gran conversador, inquieto animador de lo bueno y lo bello. Lector voraz: "único que leía caminando", según su amigo Guido Sáenz (ex ministro de Cultura).
• Amante de las artes, incluyendo las culinarias (su padre fue maitre d’ en el Gran Hotel Costa Rica), ¡y además buen cocinero!
Fundador del Teatro Arlequín, crítico teatral, de cine y literario. De voz melodiosa y oído afinado, escuchó jazz (La ópera de tres centavos, Take Five y West Side Story), leyó y pensó a Camus, Brecht, Vargas Llosa, García Márquez, admiró el gran cine (Chaplin, Bergman, Truffaut) y caminó los grandes museos y galerías de arte del mundo.
Murió releyendo, meditando y anotando El Quijote.

Reconocimientos
• Premio Eloy González Frías de Ensayo, Academia Costarricense de la Lengua, 1955.
• Mención Honorífica, Octavo Concurso Internacional de Oratoria, Diario El Universal, Veracruz, México, 1955.
• Encomienda de la Orden del Mérito Civil, reconocimiento otorgado por el Rey de España, Madrid, 1977.
• Premio María Moors Cabot, Universidad de Columbia, Nueva York, 1980. Es el premio más antiguo (1939) y de mayor prestigio en el periodismo interamericano. Ese año también recibió el premio Alan Riding, del New York Times y gran amigo de don Guido.
• Diploma de reconocimiento por su valioso aporte en el proceso permanente de forja de la democracia costarricense, Asociación Pro Democracia (APRODEM), Costa Rica, 1988.

5 comentarios:

  1. Tuve la enorme oportunidad de conocer a Guido muy joven porque fuimos vecinos,trabajamos juntos y aunque no militamos en las mismas tiendas partidistas,compartimos muchas inquietudes. Cabe destacar su gran inteligencia y compromiso siempre firme en una lucha sin tregua por una Costa Rica mejor,mas progresista y mas culta. Tuve la oportunidad de premiar su esfuerzo cívico en vida en mi calidad de Presidente de APRODEM en 1988 ,junto a otros muy destacados connacionales. Aun recuerdo una idea suya que aunque no fructificaría sigue siendo una enorme necesidad...me refiero a que el periodismo debía ser ejercido por quienes tuviesen una profesión anterior , a efecto de mejorar la información . Tenia razón Guido, porque la comunicación resultante puede ser la savia que alimente la sociedad o el veneno que la destruya. Lamentablemente su temprano deceso privaría a nuestro país de una mente clara ,tan necesaria en momentos de enorme confusion planetaria y nacional.

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  2. Hola don Jorge, muchísimas gracias por su comentario. Tenemos registrado en el blog el reconocimiento de APRODEM, que ahora podemos agradecerle a usted personalmente. Coincido plenamente en la importancia de esta idea de papá, de una necesaria formación básica sólida en alguna disciplina para luego desarrollar la especialidad de comunicación con énfasis en esa disciplina. Esta formación, sin embargo, no debe ser necesariamente académica y a menudo no lo es, como lo demuestra su propio caso como comunicador: papá tuvo su formación universitaria en derecho, pero también en economía (a medias académica por sus estudios en Berkeley, pero sobre todo práctica en ANFE y luego como consejero económico de la Embajada en Washington durante el gobierno de don José Joaquín), mientras que su formación literaria y artística fue totalmente práctica o empírica, leyendo y participando incansablemente de la buena literatura, la filosofía, el teatro, el cine, y haciendo algo que mi maestro el filósofo Roberto Murillo decía: que no es lo mismo leer algo mil veces que pensarlo una vez... Veo que en esto de pensar las cosas a fondo aplicaba con fruición y deleite su amplísima y delicada sensibilidad, y su aguda inteligencia. Disculpe el panegírico, pero entre más lo pienso y lo recuerdo, más lo aprecio. El otro día soñé que venía a sacarme de un apuro de la manera más "zen" posible, provocando mi asombro y reflexión inmediata con un gesto inesperado e inesperable (los budistas lo llaman un "koan" o acertijo): metiéndose en la ducha con saco y corbata en un salón llenó de gente. Al despertar recordé la vez que paró su carro en media autopista a Santa Ana, impidiendo el paso de un chofer de bus, como protesta por haberle echado el bus encima en un arranque neurasténico. Se bajó del carro y se sentó entre el bumper trasero de su auto y el delantero del bus, con el chofer acelerando amenazantemente. Vea usted qué gesto en una persona tan modesta y apacible. Pero es que, como decía mi abuela y su mamá, Oscarina Saborío, no es lo mismo ser manso que menso. Lo digo también por su comentario final sobre la necesidad de una mente clara en estos momentos de confusión, donde como decía Hegel todos los gatos son pardos...

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    1. Alvaro: por alguna razón su respuesta nunca fue de mi conocimiento hasta el día de hoy en que haciendo limpieza virtual me encontré mi comentario y vine al blog a ver si aun existía y me topo-con sorpresa su nota.Al margen de lo que pensaba Guido sobre el ejercicio del periodismo, carrera en que estoy colegiado pero jamas ejercí..solo agrego que fuimos muy amigos ,amen de vecinos de jóvenes y de forma curiosa cuando fallece ,pese al cambio de domicilio de ambos. Cecilia, su mama puede dar fe de ello ,así como mi esposa Martha ,quien fungiera como secretaria de Guido allá por los sesenta...Y de paso compartimos trabajo en la diplomacia en Washington D,C. ,en La Nacion y en otros vericuetos de la vida .Recuerdo muy bien sus abuelos paternos y a su tio Johnny y ahora que ando buscando entrar en el umbral de los 80 ando en busca de documentos viejos sobre los que asentaria n mi vida. Un cordial abrazo, Jorge

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    2. Alvaro: por alguna razón su respuesta nunca fue de mi conocimiento hasta el día de hoy en que haciendo limpieza virtual me encontré mi comentario y vine al blog a ver si aun existía y me topo-con sorpresa su nota.Al margen de lo que pensaba Guido sobre el ejercicio del periodismo, carrera en que estoy colegiado pero jamas ejercí..solo agrego que fuimos muy amigos ,amen de vecinos de jóvenes y de forma curiosa cuando fallece ,pese al cambio de domicilio de ambos. Cecilia, su mama puede dar fe de ello ,así como mi esposa Martha ,quien fungiera como secretaria de Guido allá por los sesenta...Y de paso compartimos trabajo en la diplomacia en Washington D,C. ,en La Nacion y en otros vericuetos de la vida .Recuerdo muy bien sus abuelos paternos y a su tio Johnny y ahora que ando buscando entrar en el umbral de los 80 ando en busca de documentos viejos sobre los que asentaria n mi vida. Un cordial abrazo, Jorge

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  3. Don Guido Fernández, mi gran amigo, lo extraño mucho y por eso busqué sobre él en internet, para leer de nuevo lo que fue su vida, ansiando encontrar algo de su pluma. Ha sido una agradable sorpresa encontrar este blog dedicado a su Memoria. Don Guido, como le llamaba, al igual que mi primer jefe en La Prensa Gráfica (El Salvador), don Rosalío Hernández Colorado, fue uno de mis maestros de periodismo. Trabaje con el en el Proyecto de Reforma Judicial de El Salvador, al cual el dio su aporte como comunicador y estratega. Tengo muy fresco en el recuerdo el calificativo que le hicieron a su redacción cuando escribió una critica culinaria para uno de los restaurantes cinco estrellas de nuestra capital obteniendo un impacto inimaginable para un país en el cual no había, y donde aun no lo hay, cultura crítica culinaria. Su sabiduría y calidad literaria a la hora de redactar fue tan reveladora, que generó centenares de reacciones, buenas y malas, y una de las reacciones fue la del propietario del Diario de Hoy, don Enrique Altamirano, hombre de mundo y de una vasta cultura, a quien, según recuerdo, no le gustó el "atrevimiento" de nuestro querido amigo, y le dedicó un artículo en el que entre otras cosas, le decía que "escribe con tanta donozura"... el uso de esa palabra fue tan revelador porque denotó que a don Enrique le fue difícil encontrar por donde rebatirle los criterios a don Guido y no le quedó mas que reconocer su habilidad en la redacción. Al margen de esa anécdota, quiero decir que mi país le debe mucho a don Guido tanto por el trabajo que realizo en esa ocasión para el proyecto que mencione como indirectamente lo fue al trabajar en el plan de paz del Presidente Arias cuyo impacto en El Salvador es obvio. Guido estaba escribiendo en esa época el libro sobre la agonía en la Sala de Redacción, que si mal no recuerdo se lo encargo el Programa Centroamericano de Periodismo de la Universidad Internacional de la Florida. Tuvimos muchas largas noches de conversación alrededor de buen vino y buena comida discutiendo con sobre las horas de cierre de un medio impreso de publicación diaria en lo cual el era un maestro. Que puedo decir ademas de su carácter y su espíritu, un ser impresionante de tanta calidad humana y tanta comprensión que, como dice uno de sus amigos, al irse pareciera que las cosas ya no van a ser iguales nunca mas. Un abrazo Guido donde te encuentres.

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